LIGAMENTO
Quien guarda tus difuntos huesos?
que ligamento
los mantiene sepultos,
sin invadir el cielo
con temblor de tejas
o calles
o adobes sin peso?
que ligamento te guarda la raíz,
el cuerpo...
el suave respirar del sueño?
La madrugada del subsuelo
se libera de nieblas
y te abraza,
resuelta a enamorarte…
Vos impávido
le regalas raíces,
veredas, zacatales,
trotecitos a alguna parte,
tierra apelmazada por los pasos.
De piedra
son los cimientos de tus ojos
cuando están dormidos,
a pesar de que
una yegua de zorzales
te alimente el sueño.
Bairon Paz
¡¡¡La trinidad!!! Frente a una cruz de palo.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
miércoles, 16 de diciembre de 2009
La Locura De La Sangre
al sueño de Bernardo…
I
La redondez del sueño,
el nervio trenzado en los ocotes,
el sol y sus doscientos giros,
tu cruz en pie,
eterna, invencible.
El sueño que madura
como adolescente
en los meandros de su propia sabia.
El abrazo de la luz.
El frío y la tiniebla
en la bruma de tu monte.
Aquí la luna palidece
entre tus pechos.
El sol emerge
detrás de los pájaros.
Los niños juegan a cazar nances,
con una importancia mayor,
al curso espiral, de todos los planetas sumados.
Tus calles hablan de almendros,
de trocos, de rondas,
de landas libres,
de trompos,
de pinche cuarta y cojón.
De lágrimas, misas, entierros y cantos.
desfiles, fiestas de caída pólvora
del sebo en el lomo de la chancha,
del tumulto en la colación del suelo,
de las suelas,
del cemento y el aserrín,
de las risas y la sangre...
de la sangre
hablan tus calles,
nos cuentan...
ellas saben de vos.
II
Nace la sangre de tu barro
como una niña hermosa,
con la tierra que le formó su cara,
hay un párpado en cada yema de los dedos,
una confluencia entre las falanges y la arcilla.
Nacimos con el sueño saturado de tendones,
Con el afán de transformar una simple piedra,
de fortificar nuestros osarios,
de hacer que la mañana de la eterna faena
nos encalle los pasos.
Nacimos con la frente alta,
libre, loca
contra el mundo...
locos contra el mundo.
¡Ah! locura de tu sangre.
locura del cielo,
preñez de la tierra
elevación de amante,
embriaguez de raíz y vuelo;
esta locura nos cabalga en círculo las venas
como una trama de miles de ríos,
y no evita voltear
en la ultima montaña.
Esta locura te observa muda en la partida
de su flujo.
Esta locura no teme volverse sal y adosar tu sílice,
tu calcio pequeño y dormido
en éstos cerros del señor.
Nosotros nos vamos,
es cierto,
vos lo sabes de antemano;
por eso te escondes
en la raíz con que nos hilvanás el pecho
y te vas también con nosotros.
amado pueblo,
adorada materia.
Será por todo eso
que cuando te pienso,
barro líquido
mana de mis ojos.
al sueño de Bernardo…
I
La redondez del sueño,
el nervio trenzado en los ocotes,
el sol y sus doscientos giros,
tu cruz en pie,
eterna, invencible.
El sueño que madura
como adolescente
en los meandros de su propia sabia.
El abrazo de la luz.
El frío y la tiniebla
en la bruma de tu monte.
Aquí la luna palidece
entre tus pechos.
El sol emerge
detrás de los pájaros.
Los niños juegan a cazar nances,
con una importancia mayor,
al curso espiral, de todos los planetas sumados.
Tus calles hablan de almendros,
de trocos, de rondas,
de landas libres,
de trompos,
de pinche cuarta y cojón.
De lágrimas, misas, entierros y cantos.
desfiles, fiestas de caída pólvora
del sebo en el lomo de la chancha,
del tumulto en la colación del suelo,
de las suelas,
del cemento y el aserrín,
de las risas y la sangre...
de la sangre
hablan tus calles,
nos cuentan...
ellas saben de vos.
II
Nace la sangre de tu barro
como una niña hermosa,
con la tierra que le formó su cara,
hay un párpado en cada yema de los dedos,
una confluencia entre las falanges y la arcilla.
Nacimos con el sueño saturado de tendones,
Con el afán de transformar una simple piedra,
de fortificar nuestros osarios,
de hacer que la mañana de la eterna faena
nos encalle los pasos.
Nacimos con la frente alta,
libre, loca
contra el mundo...
locos contra el mundo.
¡Ah! locura de tu sangre.
locura del cielo,
preñez de la tierra
elevación de amante,
embriaguez de raíz y vuelo;
esta locura nos cabalga en círculo las venas
como una trama de miles de ríos,
y no evita voltear
en la ultima montaña.
Esta locura te observa muda en la partida
de su flujo.
Esta locura no teme volverse sal y adosar tu sílice,
tu calcio pequeño y dormido
en éstos cerros del señor.
Nosotros nos vamos,
es cierto,
vos lo sabes de antemano;
por eso te escondes
en la raíz con que nos hilvanás el pecho
y te vas también con nosotros.
amado pueblo,
adorada materia.
Será por todo eso
que cuando te pienso,
barro líquido
mana de mis ojos.
martes, 15 de diciembre de 2009
De razones
Sea pues la memoria...
En esos dias monotonales donde predomina el rango entre el negro y el blanco y cuando aciago se presenta el futuro de nuestra maltratada patria, el dolor se deja venir con mas afilados bordes, con aristas para evitar que lo tomemos con las manos y lo expulsemos de nuestra carne. Asi se suceden nudos en la garganta, amarguras frente a la represion y a la indiferencia de los "paises justos". Todo es una mezcla de nostalgias y odios, de amores irremediables y rencores. Casi se podria decir que estoy tan dividido por dentro como lo esta Honduras. He creado este canal para el desahogo y la comunion, para el guancasco de mis mas amadas memorias. Aqui espero encontrar a las que amo y a las que odio. sean bienvenidos
En esos dias monotonales donde predomina el rango entre el negro y el blanco y cuando aciago se presenta el futuro de nuestra maltratada patria, el dolor se deja venir con mas afilados bordes, con aristas para evitar que lo tomemos con las manos y lo expulsemos de nuestra carne. Asi se suceden nudos en la garganta, amarguras frente a la represion y a la indiferencia de los "paises justos". Todo es una mezcla de nostalgias y odios, de amores irremediables y rencores. Casi se podria decir que estoy tan dividido por dentro como lo esta Honduras. He creado este canal para el desahogo y la comunion, para el guancasco de mis mas amadas memorias. Aqui espero encontrar a las que amo y a las que odio. sean bienvenidos
Insomnio
Insomnio
he dicho
por más que me busques
no habrás de encontrarme
has de retorcerte en tu lecho
sin hallarme
hilaras telarañas de lana
blandas almohadas y edredones
para tus doloridos miembros
y a pesar de la noche calma
tus ojos seguirán abiertos
en la madrugada
saltaran mansas cercas
tus corderos numerados
sin reconocerme
hasta mi llegará el humo de tus cirios
el olor de tus limpias y sahumerios
las gallinas sacrificadas en tus conjuros contra el mal de ojo
larga es la noche en que te sumerges
como en un remanso
largo fango maloliente
donde hundes tus discursos
tus decretos y comunicados
largos vasos de licor
píldoras en recua por tu yeyuno
nada podrá hacer el valium con los nudos de tu carne
con el temblor de tus manos
afuera
en la noche
los rebeldes saltan cercas
Bairon Paz
he dicho
por más que me busques
no habrás de encontrarme
has de retorcerte en tu lecho
sin hallarme
hilaras telarañas de lana
blandas almohadas y edredones
para tus doloridos miembros
y a pesar de la noche calma
tus ojos seguirán abiertos
en la madrugada
saltaran mansas cercas
tus corderos numerados
sin reconocerme
hasta mi llegará el humo de tus cirios
el olor de tus limpias y sahumerios
las gallinas sacrificadas en tus conjuros contra el mal de ojo
larga es la noche en que te sumerges
como en un remanso
largo fango maloliente
donde hundes tus discursos
tus decretos y comunicados
largos vasos de licor
píldoras en recua por tu yeyuno
nada podrá hacer el valium con los nudos de tu carne
con el temblor de tus manos
afuera
en la noche
los rebeldes saltan cercas
Bairon Paz
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