Bairon Paz

Bairon Paz
¡¡¡La trinidad!!! Frente a una cruz de palo.

martes, 25 de octubre de 2011

Cabañas sin cabeza.


A Cabañas le han cortado su cabeza de piedra
y la han clavado en una columna
-que recuerda a una estaca-
A merced de elementos y miradas.

Desprovisto de amor y resguardo
aguas y orines ácidos de mayo,
desgastan su cara.
Moho y lana desprolijan su barba.

Ojos de mármol triste
mirando al suelo avergonzado.

Yo sufro cada vez que me mira,
con ese su dolor decapitado.

martes, 15 de febrero de 2011

DE UN LUGAR OSCURO




Esta vez las palomas no vinieron
y desde el campanario,
sin campana,
un murciélago cuelga
cual si fuera su destino.

El reloj es un desorden de engranajes,
las agujas,
sierpes metálicas aplastadas por olvido,
marcan horas indescifrables.

El Sol no besa
una brizna de suelo,
para que crezca
algún verdor respirable.

Siniestra es la noche
cuando no le sigue el día.

Somnoliento y hambriento estoy
en esta tierra
clamando despertares.


Carlos Alberto Madrid.




Síntesis Biográfica
Carlos Alberto Madrid Reyes
Nació en Copán Ruinas el 17 de Abril de 1983, año en que sus padres, hacía casi tres meses, habían cambiado su residencia a Trinidad Santa Bárbara.
Estudió en la Escuela Jesús Regalado y en el Instituto Juan Lindo de esa comunidad. Posteriormente se trasladó a la ciudad de Tegucigalpa donde obtuvo el título de Ingeniero Mecánico Industrial por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.
Desde muy joven se ha interesado por el arte. Ha sido actor del espectáculo de tradición de Los Cuadros Vivos de la Pasión y Muerte de Jesús. De formación literaria autodidacta, su trabajo permanece inédito. Ha participado en varios encuentros de escritores trinitecos y actualmente forma parte del Círculo Literario Cantiles.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Barcos de papel

Reconocimiento:
Vaya este humilde y sentido homenaje para nuestro querido Luisito Rápalo “Pechocho”. Ese pequeño y servicial amigo, que siempre albergó la certeza de ser un artista entre espinos. Espero que su memoria no se moje de olvido, que su experiencia traiga nuevos caminos de oportunidad para los que recogemos su sueño de arte en esta aridez de sensibilidad de nuestra Honduras.
Larga vida al sueño de pechocho de ser artista, larga vida a los hombres de paz, que cuando se marchan, lo hacen con el alma transparente y los ojos cerrados como en un manso sueño. Para ellos todo mi amor y reconocimiento.
¡Que viva Pechocho para siempre en nuestros corazones!

Barcos de papel para PECHOCHO
Soñaba con caracoles
Y con estrellas también
Mi padre siempre me hacía
Unos barcos, de papel.
(Pechocho)


Canta, pequeña guitarra de hueso,
los sueños de los hombres que no conocieron el mar.
Aguas desbocadas de soñadoras proas,
caminos en la espuma,
velámenes amarrados a la luz.
Galeras entre la sal y el lamento.

Gotas musicales
arpegian arrugas al sueño que diluye
el grito primero del amanecer.
Canoas de paz a la deriva
sobre tu terco latido fluvial.
Esbozo de una intención sin sobresalto
es el oleaje de tu respiración tranquila.
Traés cangrejos ermitaños en lugar de manos.
Pechocho,
Pariente del pueblo entero…
despertás y en tus ojos se adivina el litoral,
el caparazón de un sueño
sobre la feliz criatura de tu pecho.
Andan sueños descalzos por tu voz,
en la playa dormida de la infancia ,
dedos desnudos,
sin hamacas
tu mirada de horizonte antes del alba.

Capotastos trae la madrugada larga,
contrabajos de gallos negadores
al amanecer. Meces huesos
bajo la sombra de un canto.
Dulzura de balastro,
desnudo tamarindo de una voz
rasgando callosos tendones de guitarra.
Cuando era niño soñaba
Soñaba sin descansar…
A orillas…

el mar insondable de la zanja.

Ha madurado el olor detrás de los tapiales ajenos.
Siembras y cosechas
lejos de tus manos.
A tu lado, apenas, cuerdas sin brillo,
callos con mella,
guitarra atardecida como tu sola estampa.

Por eso cae la noche,
Para que tu garganta arda en serenatas.
Aguardiente de versos,
metáforas de olvido
en cada renuncia
compuesta de camándulas de sangre.

En todo dolor hay una piedra,
siempre el mismo Jericó
que nunca derriba tu guitarra.
Un Billboard riéndose de tu cara de esperanza
detrás de los cristales.
Son los espejos quienes hablan,
pequeños,
(por distantes)allá lejos,
donde los metrónomos besan dedos de piano
a muchachas de alabastro .
Aquí tus manos y su poca gracia
rasgan pentagramas de palo.

Globos aerostáticos
pronostican semifusas
sobre tu almohada.
Un temporal de idealismos,
el clima propicio para el soñar
que alimenta a los insensatos.
Composiciones con estrellas de sal
caracoles con remos,
padres con astilleros de amor
en las manos,
flotas de papel efímero que en las tardes de lluvia
se hacen a la mar.
Ahí soñaba Pechocho el jardín de su nostalgia,
prometido paraiso
Soñando con caracoles
y con estrellas … también…


Un adiós presagiaron los sompopos de la primavera,
un termómetro con frio,
un apretón de manos en el nudo de tu cuello,
un último latido en el pecho,
un dolor de arma blanca,
una partitura fatal.
hueco dejado por tus palomas que se van.

Vienen entonces unos gastados compases de lutos,
un ataúd hecho con tablas del silencio más fino,
campanadas de café y nacatamal,
una baraja que sostiene a los próximos en irse,
el tic tac de las ruedas del mediodía que se marcha,
unos insectos violinistas
que esconden música bajo campanarios del atardecer.
Viento con aeródromos sinfónicos,
frio con oquedad de gong,
campanas con esqueleto de golondrina,
aves con círculos de rocío en la piel …
y un nido hijo del invierno
llenándose de olvido en tu guitarra de hueso.

Dicen que un barquero nos espera
frente al mar oscuro…
Pedile a tu padre otro barco de papel.


B.A.P.

Fernando Paredes.

Damos la bienvenida al compañero y amigo Fernando Paredes quien se suma al blogg.
Fernando es un arduo luchador por la cultura y el arte de nuestro pueblo y ha sido actor en diversos espectáculos de cuadros vivos así como montajes de Teatro La Siembra. Además ha sido dramaturgo actor y Director del grupo de teatro Los Sabios con Dudas. Recientemente culminó su carrera de letras, siendo uno de los creadores más prolíficos y prometedores de nuestra tierra. Fernando estará compartiendo sus trabajos con nosotros en Locura de la sangre.

Bienvenido Fernando...

sábado, 13 de noviembre de 2010

SI TÚ ME BUSCAS

Yo puedo encontrarte si
me dibujas cayendo.
Si tú me buscas he de quererte.
he de olerte
en el silencio y a la distancia dibujarte
con el peso de los dos.
Si tú me esperas te beso en la muerte que nos ronda.
Quisieras llorar, lo sé, quisieras por lo menos
leer el tiempo que nos queda, a lo mejor
no es mucho pero suficiente para morirnos
los dos con los ojos arrojados.


F J P

viernes, 29 de octubre de 2010

Memoria de Tulio Pojota.

Hay una deuda que yo tengo... una historia pendiente de contar, una materia que aun no he aprobado. Se trata de mi amigo Tulio, mi ex-compañero de Bachillerato, con quien compartimos no solo buenas memorias si no una gran amistad hasta el dia que fue asesinado.
No pienso discutir y mucho menos defender el caracter violento y el alcoholismo de Tulio, eso lo sabrá la gente, sus enemigos más que yo, que no conocí esa faceta. Yo conocí un niño inquieto, que fue lider de la gavilla de la loma, que comandó al Zancudo, a Comisario, a Toño y a Manuel a Aldumer, al Chino y otros muchachos que heredaron, sin haberselo propuesto, la mala fama de los nacidos en el picacho.
En la escuela Guadalupe Ulloa, Tulio recibió clases a dos aulas de la mia.Se enamoró, de una compañera mia que se llamaba Onice, buscandome como razonero cuando secretamente yo tambien la queria... Pero igual seguimos siendo amigos, siempre nos juntaba la compartida capacidad de hablar y fantasear.
En el Instituto compartimos rebeldias, fuimos pretendientes de dos primas (al final dos novias efímeras) que visitabamos en gavilla y lo vi llorar de amor no correpondido. Resolvimos problemas de física, estudiamos matemáticas hasta el canto de los gallos, conocimos las escuelas presocráticas de filosofía, pusimos en apuros a nuestra profesora de sociologia, recién egresada de la UPN y más introvertida que una cria.
Tulio me enseñó a chapear en el trabajo educativo social (TES), sin que me salieran ampollas en las manos. Al Lado de Betito, Juan, Adner, Angel, Wilmer, José María, Denis, Milton, Miguel, El Primo, Claudia, Sonia, Suyapa, Francis y Linda sembramos una milpa, hicimos un cerco, un proyecto de ciencias juntos y leimos todos los libros que nos dejaron en español. Compartimos afición por el mágico realismo de Juan Rulfo y tambien por el Volibol, los intercursos, el Coffebach, las tajaditas de Doña Nelly y el senderismo quebrada arriba desde la posa de la cueva.
Que barbaridad, ahora Tulio está muerto, con demasiados tiros en su cuerpo. Se fue mi amigo, el esposo amoroso de Marlen, el fantástico padre de tres criaturas hermosísimas que ahora crecerán con ese hueco en el afecto.
Con independencia de merecerlo o no, la muerte de Tulio a mi me ha pesado muy hondo. Es un amigo que ya no está y una estadística funesta para nuestra sociedad, ya que si alguien con la sensibilidad que Tulio nos mostró a los que le queriamos, hijo de un hogar integrado y egresado de un instituto, terminó decantándose por el camino de las armas, el alcohol y la violencia, es que algo está fallando, de manera absoluta, en nuestra sociedad. Es nuestro deber reconocerlo y darle un impulso definitivo a proyectos que nos sensibilicen como individuos.

Recuerdo que en la escuela fuimos seleccionados para representar dramáticamente "El brindis del Bohemio" famoso poema con que se festeja el dia de las madres. El protecto no se concluyó y Tulio y yo no salimos en la dramatización proyectada, aun cuando nos habiamos aprendido nuestra parte. Al año siguiente, yo si participé en un drama similar y desde entonces, la sensibilidad me ha llevado al teatro y la literatura, lejos, muy lejos de la violencia. ¿Que habría pasado si Tulio hubiese volcado su inquietud en una actividad mas productiva, mas propositiva? quiza sería él quien estaría publicando libros, o investigando problemas del agro, Haciendo caminos o acaso salvándole la vida a algún paciente en un quirofano... no lo se, a lo mejor y con eso me daria por bien servido, el dia de hoy al menos seguiría vivo.

Descansá en paz Tulito, te mando mi más sentido abrazo, hermano, compañero de aquellos años.

martes, 26 de octubre de 2010

Razón política del sueño...

Canción de amor

a un hijo, a una patria.

a las razones políticas de un sueño.



D

Esta oscuridad que respiran tus ojos

es la noche.

Esta ternura con tacto de arena y suave viento,

este plato con migas lácteas

donde la quietud bebe pequeños gritos de estrella,

este silencio que es garganta,

esta cama

donde la noche guarda huesos.



Hijo mío, detén la angustia de tu carrera.

Olvida las pisadas que te hostigan.

Deja que el día se cierre encima de tus ojos.

¡Que las constelaciones aborden tus párpados!
¡Que la luna encienda velas con su aliento!

La claridad ha de inflamar esta noche a tus veleros



Zarpa hacia la luz,

que hay agua en las maneras de la luna

y en esa arena que resbala desde adentro tu mirada.

Cristales heridos

caen en tus ojos de esclusa,

de manantial abierto a las ensoñaciones.



Tu almohada es un atracadero…

penetrando esa mar iluminada de espinas,

húndete sin prisas.

Lento, como el torso de un galeón a la deriva.


No temas al abismo…

a la oscuridad sin fondo de los ojos cerrados,

que yo seguiré en la orilla,

viendo tu sueño iluminar el precipicio.



E

No tengas miedo a la noche

y el silencio de metrallas agazapadas.

Grandes son los pisotones

que los perseguidores activan sobre el agua,

pero esos pies no caben

en las sandalias de tus ojos cerrados.



Moja tu sueño en el rocío blando

Desliza su alivio por tus sienes

Olvídate de angustias,

suelta las amarras de tus manos

que mi corazón de luna abierta

guarda de peligros tu descanso.

Sueña un pez en cuarto creciente…

No dejes a tu anhelo interrumpir su nado.





S

Con la vejez se aprende a entender la calma,

adviertes ambos lados de una cara.

Los dobleces donde se esconden las espinas,

la huella de dos dentaduras,

sumergidas en un mismo líquido de parto.

Escucho el murmullo letánico de la corriente,

su garganta funeraria,

responso del agua que te sumerge.

Agua con gestos doloridos

bajo la superficie de tu cara.

La pavura del sueño te estremece,

sudas blancamente,

nadas el fiordo agitado de tu espanto.

Angustias en el callado rompeolas de mis manos.



Pero no hay cardúmenes en mi voz para tocarte,

No interrumpo tu trance,

aunque conozco la voz de tu consuelo,

el canto de calma

para tu mar alebrestado.



Nada ha de mojar mi música en tus tempestades-



Retuerces
pulmones sin pez

alrededor de un sueño malo.



Yo podría arrullarte hijo mío,

mecerte a puro canto.

Besar ojos

con rocío de paisajes justos,

respirados en armonía con el vuelo libre

que predicen, antes del alba, tus pájaros.

Pero no puedo despertarte,

En mitad de un sueño desdibujado,

en mitad de un sueño malo.








P

Quisiera tantas cosas fértiles para vos

Esperanzas cultivables con palabras.

Servirte la mesa con una patria distinta,

con otro amor de fruta dispuesta a alimentarte.

Quisiera darle pasto a tus oraciones tiernas.

Labios que conjuguen racimos de buenos vientos,

lluvias oportunas,

días claros persiguiendo manadas de mañanas florecidas.

Pero hay un reloj goteando en cada madrugada,

en cada rotación del universo

donde el uniforme rebaño de los días parece que abrevara.

Clepsidra que se derrama

en el espejo repetido de las aguas.

Mismo dolo, misma ausencia de justicia,

mismo salpicar de portadas y patrañas.



E

Sigue durmiendo, soñando…

Domestica al potro que cabalgan tus anhelos.

Vuélvelo dócil como los caminos…

Todos los caminos te conducirán a la tierra,

esa es la eternidad del silicio.

Nada nos pertenece salvo el polvo,

fue la tierra quien un día quiso volverse carne,

fue el miedo del hombre

a las fauces que rondan fuera

quien nos volvió adobe.

Barro elevado de la tierra,

tejas pasadas por fuego

para contener la inclemencia del agua,

para guardar la fragilidad de la carne.



Luego vinieron aldeas

Pueblos comarcas, regiones,

renglones dando forma al torso de la patria.



Pero esa patria te fue negada.

Comprada fue por otras manos,

subastada, tasada, rematada

y heredada a otros hombres

con nosotros dentro como ratas.

Patria de otras y para otras manos.

Manos que poseen

y compran y encadenan.

Manos nacidas para la subyugación y la guerra.




R

A la casa le nacieron barrotes

en el sitio de los paisajes de ventana.

los artesones de los tejados pobres

fueron fauces abiertas,

con ansiedad de cebarse

en las cabezas de aquellos mordidos por el hambre.

Los amos -las manos de los amos-

tienen todas las llaves.

Encadenan a los colmillos del hambre,

heredaron los secretos.

Ellos conocieron siempre la combinación

y las cerraduras de los bozales

que encadenan la necesidad

y aprendieron a soltarlas a su tiempo

sobre los huesos frágiles de los desposeídos.





T

Enorme es la bestia que muerde los estómagos sin alimento.

Mayores son los amos de esa bestia,

mayores las huellas reptantes

que escapan a la seguridad de sus mansiones,

al cielo abierto de sus colonias con vallas electrificadas,

a sus balcones forjados con dientes de perro.

A sus jaulas tapizadas con retratos de culebra.



Una ley cortada por un sastre

arropa disgustos.

Los amos se refugian en inmunes puestos públicos,

en insustanciales comisiones

y consejos,

en dependencias, ministerios,

secretarías, congresos,

poderes del estado…

y en otros laberintos- madriguera

donde mudan de piel cada cuatro años.






A

Cuando los amos mudan de piel,

llueven afiches con sonrisas bobas

y llueven meados, y saliva vacua.

El suelo se enloda de slogans y spots publicitarios.

Tonaditas electorales ensucian la paciencia del viento.

Sombrerazos finos de patrón

abanican el olor a faena de los hombres del campo.

Este es el tiempo de jugar al árbol de las promesas,

a las necesidades no cumplidas,

a descubrir el escondite, de otros amos,

en agujeros de bolsillos fiscales

o en anaqueles de hospitales,

que se quedaron solos prematuramente.

Vuelven para prometer lo que no cumplieron

y que luego también incumplirán

para seguir prometiendo

al infinito.

Un follaje de mentiras

les camufla y alimenta.

Un forraje que todos rumiamos sin decir palabra.





R

Cuando se acaba el estribillo

y un remolino de escoba levanta el último desperdicio.

Los amos despiertan.

Retoman su puntualidad de sicarios.

Buscan lentamente

los apriscos de sus rabiosos animales.

Despacio, sin apuros,

con toda calma

vuelven a desamarrar el hambre y sus voracidades.



E

Que no te despierten estas cosas que digo,

hijo mío.

Es tu deber seguir soñando.

Aleja sus besos de brea,

su lengua pútrida que por decreto nos asfixia.

El abrazo indeseado de las alimañas.

Coloca un sello de ceniza en sus peligrosas bocazas,

que no manchen tu sueño con palabras de dos caras.

Sueña de frente,

¡jamás dándoles la espalda!




M

Almácigo de víboras

son las escuelas de los hijos de los grandes señores.

Arriate de fauces dispuestas al canibalismo.

Herederos de colmillos y cicatrices,

patrias, bozales, fieras

con sus respectivos manuales.

Heredaran también las poses, los whiskeys, las barrigas,

las haciendas, las empresas, las televisoras,

los curules, las magistraturas,

los diplomas universitarios.

En estas escuelas se forjan los fierros

que un día arderán las ancas de la patria.

Aquí los nuevos amos,

los futuros dosificadores de espanto

se preparan para la guerra.

Cuídate de ellos, aprende a identificarles,

aprende a dibujar el olor de sus casas,

aprende la memoria del sabor de sus alimentos en lata,

las páginas donde cumplen años sus señoras .

Nunca te fíes ni del fotoshop, ni de su ortodoncia,

sonrisas precediendo dentelladas,

apretones de manos,

abrazos de escorpión sosteniendo su bocado.



Colas de alacrán componen su bandera,

aguijones desnudos

de hijos educados para comerse a su madre.



O

Es necesario soñar otra bandera hijo mío.

Arriar el cielo entero si es preciso,

hacerlo que confiese la naturaleza de su lampo.

Interrogarle sobre su inútil hermandad con una nieve

que no conocemos.

Vamos a hacer un emblema con vuelo de pájaros

con olor a selva,

a caracol, a tierra,

a maíz cocido

bajo la orden de levántate y anda.

un pabellón con raíces y alas,

músculos y nervios,

canto de agua y sabiduría de camino.

Queremos flamear semillas y amaneceres.

Una insignia que también sea alborada

-sueños de hijos

durmiendo a salvo de las balas.-



¡Oh bandera sin vocación de mortaja,

sin alma de sudario

Son tantos ¡oh! tus hijos asesinados.



Necesario es soñar otra divisa hijo mío.

No vuelvas de tu sueño sin su aletear vigoroso.

Déjala arropar a los hermanos bajo un ala.

Una bandera que gobierne al viento

y no aquella

nacida para la grama,

hija de un falso amor patrio

que solo germina en los estadios,

donde manadas sin cabeza

nos regalan alegrías tuncas,

felicidades inconclusas de gargantas

al tiempo que afuera

-quiero decir en grandes hoteles,

de grandes ciudades,

de grandes países-

los amos directivos,

de espaldas a nuestras lágrimas contentas,

contentos

cuentan

cuentas

de collares bancarios.




S

Pero sueña con furia, hijo mío.

destroza con bilis estas calamidades.

Antes que amanezca…

Antes de otro día enredado en sinrazones.

Con los horcones de tu sueño

y con este amargo cieno y esta dilatada hebra

que reprocha mi canto,

construiremos,

en el torso estriado de la vieja patria,

adobes vivos,

la piel y la carne de la nueva casa.









Bairon Alfonso Paz Fernández.